dimecres, 3 d’abril de 2013


El éxito presencial en un mundo virtual

Estas líneas podrían empezar y acabar así: http://www.ensenyament.com/. Sintético y directo. En el continente encontrarás el contenido. Haz “click” y bucea hasta encontrar lo que buscas… Pero necesitamos más. Tal vez en ese “más” radique el éxito de una feria que, desde hace años, hace posible que lo virtual conviva con lo presencial. Está claro que aquellos que apostaron porque el mundo intangible iba a desplazar al tangible se equivocaron. ¿Son mundos complementarios? ¿Son un  mismo mundo visto desde diferentes ángulos? ¿Se retroalimentan?
El  Saló de l’Ensenyament (24ª edición) abrió sus puertas el pasado  13 de marzo. Durante  cinco días la oferta y demanda en educación y formación de miles de jóvenes se concentraron en una superficie finita y puntual[i] (Localització GPS: 41.373925, 2.149896), pero infinita en sueños e ilusiones. Futuros alumnos, padres y profesores pudieron mirarse a los ojos y estrecharse las manos. Algo imposible de hacer a través de una pantalla táctil.
Si nos remontamos al origen de las ferias, al mismo origen y esencia de lo que nos hace humanos, sociales, vemos que no es difícil anticipar el éxito de todo tipo de actividades presenciales, por muy virtuales que nos parezcan sus dominios. Al Mobile World Congress me remito… Y el Saló de l’Ensenyament no podía ser menos.
Aquellos que vivimos en directo la feria (la fiesta), año tras año, nos anclamos en la esperanza de que estos mundos paralelos en los que vivimos se complementen con eficacia, pero también con eficiencia. Sólo así podremos conseguir esa complementariedad que se retroalimenta para enriquecerse y enriquecernos.
No puedo finalizar estas palabras sin hacer una obligada alusión a la siempre presente crisis y a la esperanza que depositaron en nosotros muchos de los que nos visitaron estos días:
En momentos difíciles como los que estamos viviendo no hay nada mejor recibido que un buen antídoto contra el pesimismo y la desilusión. Si algo caracteriza al mundo de la educación y la formación es precisamente esa ansia de mejora constante y superación, imposible de conseguir sin una buena dosis de optimismo. Desde el pragmatismo inmediato, pocos estudiarían hoy arquitectura o filosofía, pero algo nos dice que las cosas han de cambiar. El inicio del cambio pasa por creérselo. Nada ni nadie nos lo puede impedir.
Desde este humilde rincón, desde el absoluto convencimiento de que el cambio ya está aquí, mis mejores deseos para los futuros líderes del  mundo que está por venir.
                                                        Santiago E. Navarro
Profesor de Ciclos Formativos


[i] Links de interés:www.educaweb.es


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